El PRI en San Luis Potosí señala que el derrame que afecta cientos de kilómetros de costa evidencia negligencia en materia energética y ambiental, con impactos directos en comunidades y ecosistemas

Cuando la negligencia se vuelve costumbre, los daños dejan de ser aislados y se convierten en crisis. Lo ocurrido en el Golfo de México no es un incidente menor, es una señal clara de lo que sucede cuando el control se impone sobre la responsabilidad.

Durante una rueda de prensa realizada el 31 de marzo, Sara Rocha Medina, dirigente del PRI San Luis Potosí, señaló que el derrame de crudo que se extendió a lo largo de aproximadamente 600 kilómetros de costa, afectando principalmente a Veracruz, Tabasco y Campeche, representa una grave afectación ambiental con impactos directos en playas, pesca y turismo.

Rocha Medina sostuvo que este hecho no puede desvincularse de las decisiones del gobierno federal en materia energética, al advertir que la falta de mantenimiento, supervisión y planeación ha derivado en riesgos cada vez más evidentes para el medio ambiente.

Asimismo, responsabilizó directamente a Morena por haber debilitado los mecanismos de control y priorizar decisiones políticas por encima de la seguridad ambiental, generando consecuencias que hoy afectan a miles de familias que dependen del mar para subsistir.

La dirigente estatal del PRI San Luis Potosí exigió el esclarecimiento de los hechos y la asunción de responsabilidades, al subrayar que no se trata solo de un derrame, sino de un reflejo de un modelo de gobierno que ha dejado de cuidar tanto la seguridad energética como el equilibrio ambiental del país.

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