La dirigencia estatal denuncia que la reducción del 53% en el presupuesto federal para salud en 2026 deja en la indefensión a los sectores más vulnerables de la entidad

El PRI San Luis Potosí, encabezado por su presidenta estatal Sara Rocha Medina, ha manifestado su firme rechazo a las políticas de austeridad aplicadas por el Gobierno Federal, las cuales han impactado severamente la calidad de vida en la entidad. Para el priismo potosino, la salud no debe ser vista como una estadística presupuestal, sino como el pilar de la dignidad humana. En un pronunciamiento reciente, la dirigencia advirtió que los recortes proyectados para este 2026 —donde el sistema IMSS-Bienestar operará con un 53% menos de recursos en el estado— representan un abandono sistemático a las familias que dependen del sistema público de salud.

La postura del partido es clara: defender la salud es defender la integridad de las personas. El PRI sostiene que, en San Luis Potosí, la falta de inversión ha provocado una crisis profunda caracterizada por el desabasto de medicamentos oncológicos, la saturación de hospitales regionales y la falta de equipo básico en las zonas rurales. Para la organización política, “maquillar” las cifras de atención médica mientras las familias enfrentan largas esperas y falta de insumos es una forma de violencia institucional. “En el PRI creemos en políticas públicas que sí cuidan a la gente y no en ocurrencias que la dejan en la desprotección”, señaló la dirigencia.

Como respuesta a esta crisis, el partido ha impulsado acciones concretas para mitigar el impacto en el bolsillo ciudadano. Recientemente, se firmaron convenios para ofrecer descuentos en servicios de salud privados y laboratorios clínicos a la militancia y simpatizantes, buscando que la falta de respuesta oficial no signifique la pérdida de bienestar. Asimismo, la bancada priista en el Congreso local ha propuesto la creación de la Secretaría de la Familia, una iniciativa de Sara Rocha diseñada para articular programas de salud mental y bienestar social que garanticen una atención integral y humana en los 58 municipios del estado.

Desde la perspectiva del priismo potosino, la salud debe ser una prioridad real en el presupuesto estatal 2026. El partido ha denunciado que la centralización de los servicios de salud ha debilitado la capacidad de respuesta local, dejando a San Luis Potosí a merced de decisiones tomadas desde la capital del país sin conocer las necesidades de la Huasteca o el Altiplano. Por ello, el compromiso del PRI es legislar para que la salud sea un derecho efectivo, asegurando que ningún potosino se vea obligado a elegir entre su patrimonio y su bienestar físico por la negligencia de un sistema que hoy se encuentra “de rodillas”.

Finalmente, el PRI San Luis Potosí reafirmó que seguirá siendo la voz de quienes padecen las carencias del sistema sanitario. Con una visión de Estado y responsabilidad social, el partido se comprometió a vigilar que los recursos para salud no se desvíen hacia fines electorales. El objetivo final es rescatar el sistema de salud de San Luis Potosí para devolverle su carácter universal y digno, garantizando que el acceso a médicos y medicinas sea una realidad tangible para cada familia, devolviéndoles la seguridad y la paz que un gobierno eficiente debe proveer.

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